Como dice el título de la entrada, el motor está “gripao” (igual que el de la fotografía), espero que no sea por mucho tiempo porque ya empiezo a ponerme nervioso de ver que mi piernas no responden como yo quisiera (ya veo muy cerca el D29). Hoy diez kilómetros a un ritmo de 5:15 min/km (voy a peor) y pensando en acabar el entreno desde el mismo momento que di los primeros pasos (no se qué ***** ha pasado con mis endocarabinoides). Es cierto que en esta ocasión no aparecieron ni el hombrecillo de blanco ni el de rojo, pero es que hoy ya estaba mentalmente preparado para otro día de sufrimiento. Mañana otra vez al tajo con unos 12 km por delante que casi seguro van a ser un calco de los de hoy (¿Alguien apuesta?).
Hoy he salido a correr a una hora poco habitual para mí (las cinco de la tarde), porque generalmente voy por la mañana (cuestiones “laborales”). De momento por la mañana me va bien, es bastante agradable (mucha actividad runeril y temperatura fresca) pero estoy pensando en volver a repetir el nuevo horario (aprovechando que no estamos a más de 35ºC como en casi cualquier lado en España) porque hay más vidilla. De hecho estos californianos son gente muy sociable y se pegan en carrera para darte conversación, aunque yo no estaba para mucha charleta. Hoy me ha pasado, pero en cuanto he respondido unos cuantos “yes” y otros “no”, supongo que lo ha entendido y al poco tiempo ha empezado a tirar solo. Lo malo de este horario es que además de runeros es la hora perruna, y vayas por donde vayas hoy gente paseando perros. Depende de por donde te muevas los encuentras sueltos y desbocados y se te descuidas te atropellan o los atropellas como me ha pasado (también es cierto que iba concentrado en mi ritmo y música y no lo he visto venir). Además de mi compañero de carrera y los perros hoy he tenido el placer de conocer a Batman y su enemigo Bane (el nuevo malo en la última película The Dark Knight Rises) montados en un Segway haciendo promoción. Si hubiera llevado mi móvil hubiera inmortalizado el momento pero hoy decidí dejar parte de la armadura de guerra en casa y solo salí con el gps. Bueno mañana más y mejor equipado, pero con los ojos bien abiertos para no llevarme nada ni nadie por delante.
Nos leemos pronto.
