Capítulo 23. The color run. The fun run.

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Hace mucho que no me paso por aquí, exactamente desde el 4 de Diciembre. Mucho ha llovido desde entonces y más en San Francisco. Aquella fecha comenzaba a ver la luz pero se nubló pronto como los días de lluvia. Desde entonces llevo arrastrando molestias y las fechas de carreras a las que me inscribí se me echan encima. Tal y como están los precios de las inscripciones en EEUU no está la cosa para no asistir a la carrera, pero esto es algo que os contaré más adelante. Hoy os traigo algo más divertido.

No se como está la cosa por España u otros países pero aquí se están poniendo muy de moda las “Color Run” o lo que es lo mismo empezar una carrera más blanco que un anuncio de Ariel y terminar con un traje “multi-teletubbie”.

El antes y el después
El pasado sábado tuve la oportunidad de asistir a una de ellas pero en calidad de fotógrafo. Y es que en la misma dirección de los últimos posts de Sosaku runner y La gazza ladra, el dinero a desembolsar me pareció desorbitado. El precio oscilaba entre $50-$60 dependiendo de la antelación con la que te registraste y en la bolsa “regalo”, una camiseta de algodón (de mala calidad), una cinta para el pelo y una bolsita con polvos de color para lanzar. Si te olvidas del dinero o te lo han pagado (mi “fotógrafa” y amigos no pagaron ni un dólar, suerte que tienen una empresa con una bolsa de dinerito para que los empleados la usen en este tipo de eventos) los 5K de carrera son muy divertidos. Durante el recorrido es casi como una guerra con los demás corredores donde se lanzan mutuamente polvos de color. Además la organización tiene puestos cada kilómetro donde te va embadurnando de un color diferente. En definitiva 5K de deporte, diversión, risas,...donde si miráis el vídeo que os dejo, a la mayoría les ha compensado lo que han pagado.


¿Qué os parece? Quizás el año que viene lo pruebe...

Nos leemos pronto.

Capítulo 22. Números

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30 de Agosto de 2012, la fecha de mi última entrada, 15 de Septiembre de 2012, la fecha que me puse las zapatillas de correr por última vez. Exactamente, 94 días sin publicar nada y unos 79 sin correr. Eso son unas 2.256 horas sin aparecer por la blogosfera (ni escribiendo ni leyendo) y 1.896 horas sintiendo la dureza del asfalto bajo mis piernas a un ritmo no más allá de una caminata. Traducido en minutos, 135.360 serían los minutos que he evitado a toda costa leer las historietas de otros blogueros o lo que es lo mismo 113.760 minutos evitando la tentación. 8.121.600 segundos después, estoy escribiendo mi capítulo 22 como corredor popular. Creo que después de 6.825.600 segundos es el momento de calzarme las zapatillas y tirarme a buscar sensaciones.

Ya he empezado a devorar vuestros blogs para ponerme al día (¡Joder! si que le dais al teclado) y me va a costar de lo lindo recuperar estos tres meses, pero ya sabía lo que me esperaba. No quería salir al ruedo antes de tiempo para que en un par de semanas tuviera que estar lamentándome otra vez del dolor de rodillas. Tampoco quería estar contagiándome de vuestras vivencias e ilusiones porque recuerdo que el gran visir Tintoré "Le fou" lo pasó muy mal escribiendo, leyendo y no pudiendo hacer lo que quería, que es precisamente esta pasión que compartimos todos.
El 15 de Septiembre fue mi última salida y fue a lo grande, con un ambiente espectacular. Como os escribía en una entrada anterior iba a correr la “I Nocturna de Huelva”, una carrera de algo menos de 8 Kms. En principio y según los organizadores no seríamos más de trescientos y al final nos plantamos en la salida el doble. Ambiente de lujo, temperatura ideal y haciendo de liebre en el debut de “mi fotógrafa” nos lanzamos con un ritmo de 6 min/km. En los primeros kilómetros adelantamos a un montón de gente y mantuvimos el ritmo casi toda la carrera, hasta que empezó el kilómetro de subida en el que “mi fotógrafa” lo acusó un poco. En el kilómetro 7 íbamos bien, recuperando tiempo, de hecho muy poca gente nos había adelantado a pesar del bajón, pero cuando miré hacia atrás ya podía ver las luces de la furgo de protección civil... ¿Dónde está la gente?. Ni idea, supongo que se retiraron (exactamente unos 100-150). Cruzamos la meta 49:15 minutos después (yo un segundo más tarde), ella super contenta de ser finisher y yo todavía más de que ella lo fuera (pero con las rodillas muy perjudicadas). Aquí tomé la decisión de hacer el parón para recuperarlas.

Con muchas ganas de empezar la carrera
Mucho tiempo esperando, da igual la unidad de medida, meses, días, horas, minutos, segundos, ha sido una espera eterna pero vuelvo a estar dentro.

Nos leemos pronto.

Capítulo 21. No soy telonero

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Soy talonero, que no “telonero”. Eso es lo que me ha dicho el quiropráctico al que fui a visitar para ver qué pasaba con mis rodillas. En ningún momento he sido consciente de que mi forma/postura de/al correr era tan importante, tanto, que al parecer puede ser la causa del dolor en las rodillas. La misma fuerza que ejerzo sobre la carretera es la que están recibiendo mis rodillas (física pura y dura, tercera Ley de Newton) y eso es lo que me las está fastidiando.
Después de dos horas de consulta (terminé tan cansado como el día de la media maratón) incluyendo grabaciones corriendo en la calle (bajo la atenta mirada de curiosos, aunque sin comentarios), sobre la cinta, electromiografía en diferentes partes de las piernas, ejercicios varios (donde creía que se me partía la espalda) llegamos a varias conclusiones, pero dos bastante claras. La primera, soy pronador severo (no tenía duda) y la segunda, el talón es la primera parte del pie que apoyo. Esta última es una de las cosas que debes aprender a evitar nada más empezar a correr. ¿Pues yo? no tenía ni idea. Siempre estuve pendiente de elegir el calzado correcto, los entrenos correctos,... y nunca de la postura y técnica de carrera.
Después de esas dos horas me vine a casa con un montón de deberes. Lo primero, “aprender” a correr. El quiropráctico me ha recomendado unos vídeos para corregir posturas y ejercicios para automatizar el paso y la pisada correctamente. Segundo, una lista tremenda de ejercicios para darle caña a la cadera y a las piernas (dale que te pego todos los días con el rodillo de espuma y la alfombrita). Y por último, eso me lo he agenciado por cuenta propia, el libro ChiRunning: Una manera revolucionaria de correr sin esfuerzo y sin lesiones de Danny Dreyer.

Danny es un ultra-maratoniano y entrenador de corredores que ha hecho de este libro un best-seller. Estoy seguro que habéis escuchado hablar de él. Básicamente el Chi Running es una técnica que se basa en los principios de movimiento del tai chi, yoga y pilates. Se podría definir como un tipo de meditación en movimiento donde el running, la tranquilidad, la concentración y la mente están interconectadas y que además, te ayuda a aumentar la velocidad, reducir el esfuerzo y evitar lesiones. Por $7 vía Amazon, ya tengo libro para las vacaciones. 


A ver si ponen algo de esto, qué ganas le tengo!!!
Además de leerme el libro, tengo otro plan para las vacaciones. Como os dije en la anterior entrada, mi intención es hacer una pruebecita durante mis vacaciones en España. Ya está decidido, la I Nocturna de Huelva, el 15 de Septiembre. Es una prueba que empieza a las 21.30h, de casi 8 Km, que cuesta 8 euros con camiseta técnica (nada que ver con lo pagamos en USA) y que será muy familiar (unos 300 corredores, aunque no conozca a nadie). Con un mes de Agosto en el que apenas he salido a correr, para ser exacto, 4 veces y con una media de 8 km (y lo peor, con dolor de rodillas que...) allí que me voy a plantar. Mejor dicho, nos vamos a plantar, porque “mi fotógrafa” también la hará. Va a ser su debut después de que hace un mes le picara el gusanillo y decidiera ponerse las zapatillas y tirarse a la calle (supongo que después de hacerme el reportaje gráfico en mi primera media pensó que estar al otro lado mola más). Para mí será una prueba realmente para disfrutar (lo que me dejen las rodillas) que iremos al ritmo que mi fotógrafa imponga (yo estaré chupando rueda o de liebre si ella se encuentra bien, pero sobretodo dándole ánimos todo el camino) y esperemos que al final además de algo fresquito nos den unas tapitas de jamón y gambas de Huelva.

En breve empiezan nuestras vacaciones (ayyy...qué ganas!!!). Seguiré con mis ejercicios para las rodillas, corriendo lo que se pueda, leyendo vuestros blogs y no estoy tan seguro de escribir alguna entrada más.

Nos leemos pronto.

Capítulo 20. La otra medalla

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Hace pocos días que terminó la gran cita deportiva del año, los Juegos Olímpicos de Londres (aunque para algunos sea la Eurocopa de fútbol), y es el momento en el que los deportistas reciben el reconocimiento y cariño de sus paisanos cuando vuelven a casa (sobretodo si traen medalla). Tanto para mí, como para la mayoría de blogueros (que ya se han expresado), todos y cada uno de esos deportistas que han estado en Londres se merecen ese reconocimiento, porque han recorrido un duro y largo camino para estar ahí.
Además de los deportistas, que son la esencia de unas olimpiadas, creo que no se nos ha escapado a ninguno el hecho de que ha habido otro ganador. Además, estoy seguro que ha llevado la medalla colgada y ha estado de celebración desde el primer día de competición. Al igual que los deportistas, supongo que ha realizado un trabajo duro, largo y pensado en cada detalle,...para colgarse esa medalla. Estoy hablando de Nike, sí sí, la multinacional deportiva. Quien no se haya fijado o visto las zapatillas amarillas fluorescentes de la gran mayoría de los deportistas, que levante la mano. A pesar de no ser sponsor oficial (ahorrándose unos $150 millones) su campaña ha sido más exitosa que la de los patrocinadores oficiales como por ejemplo Adidas, Visa o McDonald’s. Y es que a veces, como he escuchado a más de un publicista, “la mejor manera de vender un producto no es solo hablar de él”. Unos 400 atletas se han calzado la serie fluorescente de Nike (“Nike Volt Collection” como ellos la han bautizado) y no solamente en la pista de atletismo, también en otras disciplinas. Supongo que en breve, los de Oregón sacarán a relucir los números y dirán cuántos de ellos se han llevado una medalla a casa. Sin duda, Nike ha jugado al límite y se ha llevado el gato al agua.


Prácticamente todos lucen Nike en sus pies
Primero: La campaña de TV “Find your Greatness” (encuentra tu grandeza) donde muestra a gente normal y corriente enfrentándose a sus propios retos deportivos independientemente de la disciplina, en diferentes ciudades del mundo y todas ellas llamadas Londres. Pero no Londres en Inglaterra, si no Londres en Ohio o Londres en Noruega. Con este spot se metió a la gente en el bolsillo mostrando que la grandeza del deporte está en cualquiera de nosotros y en cualquier sitio. Además, con este pequeño juego de las distintas ciudades del mundo llamadas Londres, la marca americana, consigue que los telespectadores piensen que es uno de los patrocinadores oficiales.

Segundo: El color de las zapatillas. Dentro del espectro de colores, el ojo humano es más sensible a la luz verde/amarilla que a rojos y azules (la sensibilidad al amarillo es del orden de seis veces mayor que al azul). De hecho, solemos decir que el azul tiene una pequeña contribución a la sensación de brillo, mientras que el amarillo la tiene alta (que lo digan los pintores). Nike no solo tuvo en cuenta el hecho anterior, el mayor contraste con el rojo de la pista de atletismo fue otro de los motivos principales de esta elección.

En definitiva, todo un acierto por parte de la gran compañía y sobre todo dentro de la “legalidad”. Como ya se sabe, en las olimpiadas los atletas no pueden lucir sus patrocinadores (si no, que se lo digan a Blake y su reloj), no pueden hacer alusiones públicas a sus marcas… pero no hay nada en contra de la elección del material deportivo necesario para ganar esa medalla de oro. Smart, eh?

Las olimpiadas terminaron y nosotros seguimos en busca de nuestras medallas.

Nos leemos pronto.

Capítulo 19. ¿Y ahora qué?

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Ha pasado una semana de mi debut en los 21.097 Kms y ya estoy deseando de enfrentarme otra vez a la distancia. Ahora sí, una vez conseguido el título de finisher, el siguiente paso es empezar a bajar mi marca o lo que es lo mismo enfrentarte a ti mismo una y otra vez. La cantidad de oportunidades para el siguiente asalto son infinitas en diferentes ciudades a lo largo de California y estados colindantes. 

Difícil elección
Las tres pruebas que más me han gustado son las siguientes:

Big Sur Half Marathon on Monterey Bay. Se celebra en Monterey, una ciudad a unas 3h de San Francisco. Presume de ser una de las pruebas más bonitas porque su recorrido bordea la costa y se puede disfrutar del esplendor del Océano Pacífico en prácticamente la totalidad de la carrera. 18 de Noviembre 2012. 

Rock’n’Roll Half Marathon Las Vegas. El aliciente de esta carrera es obviamente correr por la noche por la famosa calle “The Strip”, entre los hoteles más famosos (y algunos de ellos lujosos) del mundo con todas las luces enfocando a los corredores. El único inconveniente, muy muy masificada (y además también se corre maratón). A diferencia de la buena reputación que tienen las Rock’n’Roll series, el año pasado fue un caos. La organización jura y perjura que este año será muy diferente pero nunca se sabe. 2 de Diciembre 2012. 

US Half Marathon San Francisco. Volvería a correr en “casa” y volvería a cruzar el Golden Gate Bridge. El trazado es algo diferente al de la semana pasada, con un 60% asfalto y un 40% tierra. A priori también parece menos exigente, aunque no estoy seguro ya que no muestran el perfil y la parte de tierra no puedo seguirla con Google Earth. El único inconveniente y lo que más me preocupa es que no destinan carriles del puente para los corredores, se corre por la acera (no se hasta qué punto puede afectar a la fluidez). Parece ser la menos masificada, unos 3.000 corredores por los 7.000 de la Big Sur, 33.000 de Las Vegas y 7.500 de mi prueba debut. 4 de Noviembre 2012. 
Más información: http://www.ushalf.com/

De momento, va ganando la de volver a correr en casa pero en breve lo decidiré. ¿Cómo lo veis?

Ahora lo importante es seguir entrenando, coger el ritmo otra vez y meter calidad. Y sobre todo, mirarme las rodillas. Ayer salí a trotar unos 5 Km y al poco tiempo, el dolor volvió a aparecer (así que no hay opción). Por cierto, ayer salí por primera vez acompañado o más bien yo era el acompañante (pero casi con más ilusión que ella). Ayer se estrenó “mi fotógrafa” con unos 5 Km a ritmo muy suave para ir cogiendo ritmo y fortaleza en esas piernas más largas que las mías. Parece que le ha picado el gusanillo (o se ha contagiado del virus) y ya tenemos un objetivo. Haremos una prueba de 10K en nuestras vacaciones en España.

Nos leemos pronto.

Capítulo 18.Parte de Batalla: Mi primera media (The Wipro San Francisco Marathon 2012)

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Tengo la sensación de que se me va a alargar un poco esta entrada, pero sin duda, no tanto como la crónica de mi primera carrera (Bay to Breakers 2012). Mi primera media ha sido una experiencia tremenda. He vivido muchas y diferentes sensaciones a lo largo de los 21 kms. Al contrario de lo que me esperaba, se me hizo corta. Supongo que a pesar del esfuerzo que requiere, estás en estado de éxtasis y no quieres que se acabe. Para todos aquellos que están con la duda de meterse en esto o no, es algo que recomiendo totalmente. Sin duda, subiros al barco.

Empezaré por el principio: La Expo. Esta expo me ha decepcionado un poco y es que la de los Bay to Breakers dejó el listón muy alto. El sábado a mediodía, aunque llevaba levantado desde las 5.00 am para intentar irme a la cama pronto, aparecimos para recoger el dorsal, el 42054, y la camiseta (de manga larga, de calidad y muy chula). Después comprobamos que el chip iba bien y terminamos la visita de paseo por los stands. La mayoría de ellos eran de otras carreras que te ofrecían descuentos en la inscripción, el resto muy poca cosa. Así que poco tiempo después, nos fuimos. Después lo típico, descanso con una peliculita y cena con pasta a eso de las 7.30 pm de la tarde para intentar ir a la cama a las 9.00 pm y poder descansar unas 6 horas (no se a qué hora me quedé dormido pero no había forma de pegar ojo).

La primera de una retahíla
La carrera empezaba a las 5.30 am, así que tenía que levantarme a eso de las 3.00 am para desayunar, tomar algo de líquido, una duchita y prepararme. A las 4.30 am estábamos, la fotógrafa y yo, en la parada del bus helados de frío (yo más que ella) y más solos que la una. A medida que íbamos pasando paradas, el bus se iba llenando de corredores y el ambiente en las calles se iba animando. Llegamos al punto de salida y lo primero que me sorprendió es que había unas colas kilométricas para el baño y yo pensé: “menos mal que tengo los deberes hechos”. Nos damos una vuelta por el recinto y empezamos la sesión fotográfica. A las 5.30 am empieza la carrera, aunque mi salida no es hasta las 5.52 am (en la cuarta ola) pero de repente se me enciende el piloto de exceso de líquidos. Total, que tuvimos que hacer la cola del baño. Al final entro en mi corral a las 5.45 am. Lo primero que hago es sincronizar el GPS para que no me pase como la primera vez, tarda un poco (se hace eterno) pero todo perfecto. Me pongo algo de música, que ni por asomo salen en el orden que yo había puesto, qué desastre, con lo bien controlado que lo tenía!!! Pongo la música muy bajita para poder escuchar lo que se cuece pero a la vez relajarme un poco porque tengo las pulsaciones a mil, con unas ganas tremendas de salir (ahora entiendo a la gente que sale como los toros). Escucho la cuenta atrás, 3,2,1,Goooooooo!!! Paso el arco de salida, pulso el reloj y no me marca nada: “....mierda!!!! no me jodas otra vez!!!” lo paro y lo vuelvo a poner y solo pierdo unos 10-15 segundos con respecto al tiempo del chip “...uffffff qué alivio”. Si me vuelve a fallar, cojo el reloj y lo estrello contra una pared. Empieza la carrera y a pesar de que la calle es ancha, es difícil progresar así que me voy a la acera para poder poner mi ritmo. He decidido correr en torno a los 5:15 min/km. De hecho mi primer kilómetro lo hago en 5:16, el segundo en 5:07, el tercero en 5:09 y el cuarto en 5:10 min/km. Me encuentro cómodo y muy bien de cabeza y de piernas (no ha aparecido el dolor en las rodillas). En el segundo kilómetro ya veo gente andando, otros tirando las sudaderas al suelo, gente haciendo cosas raras como entrando al McDonalds (“¿qué c*** hacen?”) estoy alucinando, no me lo puedo creer. Casi al final del cuarto kilómetro me encuentro a mi fotógrafa (que me va a seguir toda la carrera gracias a un amigo que será el motorista) y me saca las primeras instantáneas en carrera. Después del cuarto kilómetro hay una pequeña subida de 200-300 metros donde no quiero forzar y me voy a 5:21 min/km en el quinto kilómetro. A la bajada de esa cuesta me encuentro a la fotógrafa otra vez (qué rapidez, me da un poco de miedo el conductor que lleva). El tramo que va desde el kilómetro 5 hasta el 8 me lo sé de memoria y voy manteniendo el ritmo, 5:14, 5:16 y 5:17 min/km. En estos kilómetros vuelvo a ver a mi fotógrafa, pero ahora en plan retransmisión Tour de Francia, montada en la moto y grabando un vídeo. El tiempo está bien, es fresquito, no hay mucho viento ni niebla, perfecto para correr. Voy pasando gente, a uno con la bandera de España, a algunos de mis conocidos,... y un poco antes de llegar a la parte difícil me encuentro mucha gente con la bandera americana animando y dándole a la campana (muy famoso aquí eso de "ring the bell"). “Qué valor a esas horas de la mañana!” Luego me entero que es una comunidad de veteranos de guerra. Hemos pasado por un par de avituallamientos y menos mal que traía mis líquidos (solo líquidos, agua y gatorade, decidí que no quería usar geles), porque eso es un caos, los voluntarios no dan abasto y muchos corredores tienen que pararse. Después del kilómetro 8 empieza lo bueno (o lo malo según se mire). Prácticamente todo es cuesta hasta el final  de la prueba, excepto un par de kilómetros. Empezamos la subida al Golden Gate Bridge espoleados por los ánimos de los veteranos, pero aun así sufrimos de lo lindo (6:04 min/km). Entramos en el puente y seguimos en pendiente, la primera parte sigue siendo algo dura, el resto, aunque hay pendiente, se sobrelleva bien. La organización ha reservado 3 carriles del puente, uno de margen entre tráfico y corredores y dos para nosotros. Los carriles están muy masificados, imposible mantener un ritmo y mucho menos, adelantar, pero lo peor son las condiciones climatológicas. Creo que son los peores momentos de la carrera, corremos entre una niebla espesa (prácticamente lloviendo), viento fuerte, frío (si no que le pregunten a la fotógrafa y al motorista que estaban al final del puente para inmortalizar esta parte), la carretera mojada (y llena de envoltorios de geles). A pesar de todo, los parciales no se me dieron mal (5:34, 4:59, 5:13, 5:03, 5:27, 4:55), pero fue un desgaste que no esperaba y empieza el dolor en las dos rodillas.

"The yellow chicken" o el pollo amarillo como me han bautizado, sufriendo en el puente
Salimos del puente y sorpresa!!! Otra cuesta casi como la del kilómetro 9 y me voy de nuevo a los 5:39 min/km. Después de esta subida llegan un par de kilómetros de bajada y llano (4:53, 5:07) en los que no fuerzo más de lo necesario sabiendo que me quedan los 3 últimos kilómetros de cuesta (5:40, 5:28, 5:36). Tres kilómetros que se me hicieron duros, no eternos, pero sí duros. Me encuentro a mi fotógrafa por última vez antes de la meta y me da ánimos para lo que queda (parece que no pero te cambia el chip en cuestión de segundos). Además tuve suerte y aunque la música tenía el orden que el ipod quiso, mis preferidas salieron para darme un plus en esta recta final (mejor dicho cuesta final). En esta parte había gente que iba muy perjudicada (que realmente hacen que te preocupes, porque parece que les va a dar un síncope), ya no hay tanta masificación y los avituallamientos son más normales. Es la parte más tranquila y además van re direccionando a los corredores hacia diferentes calles para que el tráfico de la ciudad no se vea muy afectado. En esta tarea de controlar el tráfico, un grupo de voluntarios son los p*** amos. Son un grupo de voluntarios que pertenecen a un club de Harley Davidson, imponiendo orden en las calles con sus chupas y pantalones de cuero, tatoos, barriguita cervecera y entre los 50-60 años (menudo panorama). Quedan unos 500 metros para el final y hay mucha más gente animando (escucho mucho el vamos!!! vamos!!! y el buen trabajo chicos!!!) y veo que se bifurcan los caminos de los que hacemos media maratón y los que la hacen completa (me compadezco de ellos pero algún día serán otros los que hagan lo propio conmigo) y entonces te da el subidón (ya no hay cansancio, ni dolor en las rodillas...). Ya veo la meta, y el speaker anuncia mi llegada, ohhhhhhhhhh que sensación cuando escuchas tu nombre y cruzas la meta, inexplicable (de verdad, sin palabras), se tiene que vivir.

Mi momento de gloria
Miro a mi alrededor buscando a mi fotógrafa, no la veo, cojo una botella de agua y no quiero ni mirar el reloj, la verdad, no me importa el tiempo, he disfrutado muchísimo y me quedo con eso. Pero estaría mintiendo si dijera que no tenía curiosidad. El tiempo de mi reloj: 1:51:52 pero sé que hay que añadir unos cuantos segundos. Al final, la organización me da 1:52:25 (demasiada diferencia creo yo pero...). Te ponen la medalla y la “manta térmica” (que realmente hizo falta porque hacía frío y humedad) y te sientes un campeón, como el ganador de la prueba, que por cierto lo hizo en 1:18:09. Después de los honores, a comer y beber (otra vez sin butifarra), pero al menos hubo mucha fruta, unos pastelitos muy ricos y café irlandés (cafetazo con un buen chorreón de whisky y nata). Después de llenar el estómago a casa a descansar.

Por último y no menos importante tengo mucho que agradecer: A la fotógrafa que es la que me aguanta y me da ánimos todos los días. Al motorista (Giulio) que de rebote se ha visto involucrado y le hemos hecho pasar frío y sueño. A mi familia que aunque están en España me siguen y me apoyan en mis actividades runeriles. A la “gentuza” de este lado del charco que me han seguido y apoyado desde que puse en marcha este reto. Y por supuesto a toda esta familia de blogueros que compartimos esta droga. Muchas gracias por vuestros consejos y por escribir esos blogs que son verdaderas enciclopedias (aunque el término enciclopedia no esté de moda) de esto del running.

Ya tengo la próxima carrera en mente, será por Noviembre pero primero os dejo digerir el rollo que os he metido

Bueno, seguimos leyéndonos y corriendo.

Capítulo 17. Countdown

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Countdown!!! 4 días!!! Semana tranquilita en la que tenía planeada un par de salidas. El lunes, 40 minutillos a 5:20 y hoy, 35 min a 5:30 para estirar las piernas y listo. Me gustaría hacer algo más el viernes pero he decidido ahorrar “rodillas”. Hace un par de semanas que tengo dolor en las dos rodillas que cambian de intensidad de cero a cien según el día y el momento, pero llegados a este punto, voy a tirar “palante”. Es un dolor algo raro porque no me duele al iniciar la carrera, pero después aparece (hasta el punto de ser insoportable) y a medida que meto kilómetros desaparece (igual hipoteco el resto de meses pero...).

En cuanto a la maratón, os dejo el mapa del recorrido y el perfil. Los primeros 8K son planos (lástima que no sean los últimos) con una pequeña subida en el kilómetro 5 (que ya he probado. Corta, pero intensa). A partir del kilómetro 8 empezamos la subida al Golden Gate Bridge (ésa es más larga y durilla que la anterior) y después el propio puente (que me creía que era plano, ERROR). Hace un par de semanas, lo crucé para probarlo y sorpresa, recorrido ligeramente inclinado por no hablar del viento (no era consciente de ello y mira que he pasado veces). Después de hacer el puente en ambos sentidos, empieza otra subida (que no he probado), una bajada de 1.5 kilómetros y los últimos 5 kilómetros de constante subida (prácticamente medio recorrido es en cuesta, qué buena elección para mi primera media maratón).


En cuanto a la expo, ya os iré contando los regalitos que nos dan, de momento camiseta técnica y medalla. La camiseta técnica tiene buena pinta aunque yo voy a correr con la mía amarilla pollo para que me reconozca mi fotógrafa (que le tendré que poner un monumento y compensarla bien después de hacerla levantarse a las 4.30 am). La camiseta nos la regala la gente de Celliant® (tecnología que usa minerales entre las fibras de tejido para mejorar circulación, oxigenación de los tejidos y el mantenimiento de la temperatura corporal). Hablando de tecnología en la ropa deportiva, hace una semana que fuimos de “shopping” y encontré un par de gangas (aunque ambas tienen su explicación). Desde que probara correr con mallas (Capítulo 6. Mallas y más kilómetros), no las cambio por nada. Para mí fue todo un descubrimiento y es que es de lo más cómodo, así que me hice con un par más. Son unas adidas techfit powerweb, aunque realmente no iba buscando ningún modelo en especial. El precio (50% rebajado) y los beneficios gracias a esas tiras de  goma (en teoría demostrados por la Universidad de Calgary) me convencieron. Me las he puesto un par de veces y todavía no puedo hablaros de los beneficios pero si que es cierto que te sientes diferente, algo así como si te estuvieran tocando el culo todo el rato, como cuando teníamos 16 años y metíamos la mano (y nos metían) en el vaquero de nuestra chica para pillar cacho,...algo así (no encuentro las palabras técnicas, no se si te sientes más seguro, con más apoyo, comprimido,...). La última ganga la pillé a raíz de las opiniones de corredores de ediciones anteriores en los que se quejaban de las estaciones de hidratación y de los voluntarios. Así que he decidido ir con mis propios líquidos para evitar sorpresas.

Poco más chavales, muchos nervios pero con muchas ganas de que llegue el domingo a las 5.30 am (sí, sí, habéis leído bien, es lo que tiene que corten el Golden Gate para ti). Bueno yo salgo un poquito más tarde, a las 5.52 am, en la cuarta oleada jajaja.

Nos leemos pronto.
PD. He cambiado algunas canciones de mi playlist, pero lamentablemente Justin Bieber sigue ahí.

Capítulo 16. Playlist

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Once días para la gran cita (ay, qué nervios!!!) y por fin he acabado de confeccionar la lista de música que me va acompañar en esta experiencia. En un principio, pensé correr con música pero después de la buena experiencia en mi prueba de 12k (Bay to Breakers) sin música, cambié de opinión. Hace unos días volví a mi decisión original. En los últimos entrenos me di cuenta que necesitaba algún empujoncito en ciertos momentos y me puse manos a la obra. He seleccionado treinta y siete canciones y con alguna de ellas hasta yo mismo me he sorprendido (y los que conocen mis gustos musicales también se sorprenderán). Aunque aún no he decido el orden final (tengo que mirar con más calma el mapa de la prueba y posibles tiempos para cuadrar canciones), lo tengo bastante adelantado y claro. 
Aquí va:
Carly Rae Jepse - Call me maybe                                     
Ellie Goulding - Lights
Gotye - Somebody that I used to know
The killers - Runaways
Maroon 5 - Payphone (feat wiz khalifa)
Calvin Harris - Let’s go (feat Ne-Yo) radio edit
Fun - We are young (feat Janelle Monae)
Justin Bieber - Boyfriend
Calvin Harris - Feel so close (radio edit)
Coldplay - Paradise
Maroon5 - Moves like jagger (feat Christina Aguilera)
Katy Perry - Firework
Avicii -  Levels (radio edit)
Flux pavilion - I can’t stop
Alexandra Stan - Mr. Saxobeat (radio edit)
Avicci - Fade into darkness
Fragma - Toca’s miracle
P. Diddy feat keyshia cole - Last night
Owl City - Fireflies
Lindsey Stirling - Crystallize (radio edit)
Kavinsky - Night call (feat Lovefoxxx)
Loreen - Euphoria
Kid Cudi - Pursuit of happiness
Kid Cudi - Day ’N’ nite
Wiz Khalifa - Black and yellow
Old Boy BSO - The last waltz
Nelly Furtado - Mi Plan (feat Alex Cuba)
Nelly Furtado - Bajo otra luz (feat Julieta Venegas and La Mala)
Nelly Furtado- Fuerte (feat Concha Buika)
David Guetta - Titanium (feat Sia)
David Guetta - Memories (feat Kid Cudi)
La caja de Pandora - Granada
Coldplay - Viva la vida
The Prodigy - Invaders must die
50 Cent - Ayo technology (feat Justin Timberlake and Timbaland)
50 Cent - Amusement Park
La roux - Cover my eyes

He pensado en un inicio algo lento para matar los nervios iniciales y además no contagiarme de la gente que sale como los toros al ruedo. Por eso he escogido Cover my eyes de La Roux y los temas principales de dos grandes películas como son Old Boy y Driver (the last waltz y night call de Kavinsky).
Pasados los primeros minutos de empujones y adelantamientos, en teoría tendré más espacio y empezará la verdadera carrera. Para ello, he escogido una lista muy "dance y comercial" (algunas demasiado escuchadas y quemadas). Parece la lista de los 40 Principales. Aunque tengo que decir que he colado alguna con unos cuantos años como Fragma - Toca’s miracle y Alexandra Stan - Mr. Saxobeat (no tanto como para meter canciones del palo de Boney M y su Daddy Cool).
En este apartado de música disco, que te da un extra, no puede faltar el que ya es un clásico: David Guetta con su titanium. También me he preparado I can’t stop de Flux Pavillion y fuerte de Nelly Furtado para las subidas que me voy a encontrar. Entre las sorpresas, no se si habéis escuchado crystallize de la violinista Lindsey Stirling. Me encanta, es una pasada la mezcla de violín con base electrónica. Pero lo más sorprendente es cómo se me han colado Justin Bieber y la ganadora de Eurovisión Loreen. No me crucifiquéis, yo todavía no me lo creo. Supongo que el ritmo y lo pegadizas que son me han convencido para incluirlas (dónde quedará mi reputación después de esto?).
Tampoco podían faltar algunos de mis grupos preferidos como 50 Cent, Nelly Furtado, The Killers, The Prodigy o Kid Cudi. Y para los últimos kilómetros, cerca del final, un homenaje, Granada (para recordar mi tierra) de la gente de La caja de pandora. Supongo que porque me encuentro lejos de casa, cada vez que la escucho se me pone el bello de punta. Pues ésta es toda la lista. Por supuesto, está abierta a cambios, algún consejo?

Nos leemos pronto

Capítulo 15. Menudo “gripao”

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Como dice el título de la entrada, el motor está “gripao” (igual que el de la fotografía), espero que no sea por mucho tiempo porque ya empiezo a ponerme nervioso de ver que mi piernas no responden como yo quisiera (ya veo muy cerca el D29). Hoy diez kilómetros a un ritmo de 5:15 min/km (voy a peor) y pensando en acabar el entreno desde el mismo momento que di los primeros pasos (no se qué ***** ha pasado con mis endocarabinoides). Es cierto que en esta ocasión no aparecieron ni el hombrecillo de blanco ni el de rojo, pero es que hoy ya estaba mentalmente preparado para otro día de sufrimiento. Mañana otra vez al tajo con unos 12 km por delante que casi seguro van a ser un calco de los de hoy (¿Alguien apuesta?).


Hoy he salido a correr a una hora poco habitual para mí (las cinco de la tarde), porque generalmente voy por la mañana (cuestiones “laborales”). De momento por la mañana me va bien, es bastante agradable (mucha actividad runeril y temperatura fresca) pero estoy pensando en volver a repetir el nuevo horario (aprovechando que no estamos a más de 35ºC como en casi cualquier lado en España) porque hay más vidilla. De hecho estos californianos son gente muy sociable y se pegan en carrera para darte conversación, aunque yo no estaba para mucha charleta. Hoy me ha pasado, pero en cuanto he respondido unos cuantos “yes” y otros “no”, supongo que lo ha entendido y al poco tiempo ha empezado a tirar solo. Lo malo de este horario es que además de runeros es la hora perruna, y vayas por donde vayas hoy gente paseando perros. Depende de por donde te muevas los encuentras sueltos y desbocados y se te descuidas te atropellan o los atropellas como me ha pasado (también es cierto que iba concentrado en mi ritmo y música y no lo he visto venir). Además de mi compañero de carrera y los perros hoy he tenido el placer de conocer a Batman y su enemigo Bane (el nuevo malo en la última película The Dark Knight Rises) montados en un Segway haciendo promoción. Si hubiera llevado mi móvil hubiera inmortalizado el momento pero hoy decidí dejar parte de la armadura de guerra en casa y solo salí con el gps. Bueno mañana más y mejor equipado, pero con los ojos bien abiertos para no llevarme nada ni nadie por delante.

Nos leemos pronto.

Capítulo 14. Un mes y cinco días

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Un mes y cinco días es el tiempo exacto que han tardado mis Nike Lunar Elite + en pisar de nuevo el asfalto. Qué lejos queda aquel último entreno en el que metí 10K a un ritmo de 4:32 min/km. Ha sido un mes de Junio para olvidar, empecé el mes con unas simples rozaduras en los talones (no había forma humana de correr con eso), para seguir con problemas estomacales,...y después de esto, otra más, y luego otra, hasta el día de hoy. Veintidós días para la media maratón y el plan de entreno directamente se ha ido por el retrete...¿Qué pasará? No lo sé, pero espero recuperar algo de las buenas sensaciones que tenía a principios del mes de Junio.

Un mes y cinco días sin escribir ni una entrada, ni ganas, no era plan de estar escribiendo solo penurias (hoy vomito, hoy fiebre, hoy solo puedo ir en chanclas,...). Sí que os he leído, pero siendo sincero solo un poco. Bastante duro es saber que no puedes correr (y estás deseando) como para además tirar de masoquismo (incrementando el síndrome de abstinencia) viendo como vosotros lo pasáis de lujo metiendo kilómetros.


Un mes y cinco días he tardado en recuperar sensaciones, justo las mismas que cuando empecé hace unos 4 meses. Al minuto de carrera ya estaba cansado y a los cinco, ni os cuento, en el minuto diez empiezo a escuchar al pequeño demonio susurrar a mi oído: Abandona, vete para casa, estás muy cansado, con lo bien que estarías en tu sillón en el ordenador, qué digo, mucho mejor, jugando a la playstation con tus patatitas y tu fanta... (qué cabrón!!! cómo sabe dónde me duele). Casi antes de que termine el demomio ya tengo en el otro oído el pobre angelito intentando convencerme de lo contrario: No lo escuches, sigue corriendo, hoy solo son 8 Km, es necesario para hacer una buena media, después de la ducha verás qué bien te sientes, después jugarás mejor a la playstation...Allí han estado un rato discutiendo y casi llegan a las manos, pero al final como en los dibujos animados, ha ganado el que va vestido de blanco y lleva un aro encima de la cabeza.
He seguido corriendo, eso sí, mirando el reloj casi cada segundo esperando que los kilómetros pasaran más rápido (por cierto que ni el reloj quería salir a correr hoy porque se le fue un buen rato para encontrar un satélite). Aún siendo bueno y siguiendo los consejos del hombrecillo de blanco, el muy ***** no me ha dado ni un respiro y he sufrido los 41 min que he tardado en cubrir los 8 Km que tenía planeados. He ido incómodo en todo momento, con extra de saliva, con extra de sudor y hasta con extra de “malafollá” (aunque eso los “granaínos” ya lo llevamos de serie) que he tenido que compartir con un “amable” conductor que no frenó en el paso de peatones (le he dicho cuatro cosas (él alguna más) y he seguido corriendo, no me apetecía pararme a pelear porque seguro que me ganaba, a esas alturas de carrera ya iba muy cansado).
Mañana tengo planeados unos 10-12 Km depende cómo vaya el cuerpo y la semana que viene retomaré algunas series, aunque a estas alturas...

Antes de despedirme me gustaría dejaros un vídeo (necesitáis unos 25 minutos) que es una auténtica pasada como casi todos los vídeos de “Informe Robinson”. Lo vi en su momento, casi cuando empezaba a correr y hace unos días que lo volví a ver y he pensado que igual os gusta. El título del vídeo lo dice todo: Kenya, fábrica de campeones. Esta gente es la ostia, no hay más que ver lo que hacen en las condiciones que lo hacen.

 
Nos leemos pronto.

Capítulo 13. Una semana más (o menos, según se mire)

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Después del homenaje que me he dado con la Bay to Breakers, he desaparecido un poco de mi blog, pero no de los vuestros y mucho menos de los entrenos. La semana pasada fue un calco de lo que vienen siendo las últimas semanas y de lo que serán en un futuro. Un día de series, otro con una tirada corta pero a un ritmo alegre y una tirada larga en plan más tranquilo (espero poder intercalar algo más, pero de momento es lo que hay). Para ser sincero, en las series y la tirada corta voy “justito”, tanto en pulsaciones como en ritmo. Quizás vaya por encima de mis posibilidades y haya planteado un plan demasiado exigente para alguien que lleva solamente dos meses y medio corriendo (y sin referencia previa) y cuyo principal objetivo es terminar una media maratón (aunque la charla con Meb me hizo realmente replantearme el objetivo). También es cierto (como me dicen los que me aguantan diariamente) que termine en mejor o peor estado los entrenos (para eso están), el efecto es claro, estoy mejorando.

Lo que no ha cambiado nada es mi comienzo (aquí si que me pregunto que ***** hago, durante aprox. los primeros 5 km y no es fruto de los nervios). Parece que soy uno de esos motores fríos que necesitan unos kilómetros para empezar a carburar bien, o mejor dicho, de los endocanabinoides que Gonzalo explicaba hace unas semanas en su blog. Según esto sería un individuo ejemplar en este estudio y el cual necesita de 30 min para empezar a rendir/disfrutar (de hecho voy mucho mejor con 12 km a la espalda que con 2 km).

Con estos precedentes el martes me metí un calentamiento de 5 km y después una serie de 400, 600, 800, 1200, 800, 600, 400 a ritmos de 3:57min/km, 4:01min/km, 4:04 min/km y 4:07 min/km. El jueves unos 8 km a ritmo 4:41 min/km y el domingo terminé con 14 km a un ritmo de 5:09 min/km (aunque tenía como objetivo un 4:57 min/km). Después de los 14 km, ducha y de nuevo a la calle a repetir ruta (si,si, exactamente la misma, pero ahora andando) para celebrar el 75º aniversario del Golden Gate Bridge.

Todo un espectáculo lo que estos americanos montaron alrededor del puente para celebrar su cumpleaños. Como toda gran celebración hay que terminarla con unos buenos fuegos artificiales. Aquí os dejo un pequeño vídeo aunque evidentemente en vivo es más espectacular.

 

Nos leemos pronto.

Capítulo 12. Ya no soy virgen. Mi primera experiencia, mi primera carrera (3/3)

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Con esta breve entrada explicando como fue “la última milla” termino la “trilogía Bay to Breakers”. Hay que reconocer que siendo la primera experiencia se merecía una mención especial. Pero aquí y ahora, prometo que las demás crónicas serán más normalitas:

Son las 8.30 de la mañana y después del merecido descanso, el charloteo y la ingesta de los “souvenirs” de la expo del día anterior, nos dirigimos a la zona “Last Mile”. Conforme nos vamos acercando, empieza el olor a comida, una mezcla de aromas que me hace babear (a pesar de haber bebido 1/2 l de agua, un zumo y dos barritas). Caravanas (al estilo "lo que necesitas es amor") vendiendo comida mejicana, hindú, china, thai,... hacen que mi mente y mi estómago ya regularizado solo piensen en comida, comida, comida,...pero antes tengo que cruzar la zona de stands (total, que  me olvidé por completo de la comida). Empezamos la ruta de stands con el helado, para seguir con zumos energéticos, yogures, barritas (otra vez), incluso nesquik (¡cuánto lo había echado de menos!),... y mientras comemos y bebemos vamos llenando la mochila (habíamos decidido llevar mochila en lugar de bolso para guardar la sudadera, cámara,... ) Puedo prometer y prometo, que no sabíamos nada de lo que se avecinaba. La gente que no llevaba mochila empieza a llenar cajas y aquello parecía el mercadona a la hora de reponer. El género se va agotando en algunos stands y empiezan a llegar pequeños carritos para suplir pero por el camino la gente se agolpa a los carritos y éstos no llegan a su destino (aunque creo que no hay problemas porque hay material para abastecer a miles de personas). De forma que los homeless que se atrevieron a venir hasta esta punta de la ciudad se unieron a la fiesta y es triste decirlo, pero al menos aquel día y posiblemente unos cuantos más, tuvieron algo para echarse a la boca. 

Caminito al "bazar"
Después de la parte de comida, nos adentramos en el mundo de los souvenirs y recuerdos, y esto sí que es la locura. Zazzle que es el patrocinador oficial tiene a precio de saldo casi todo el material (con lo cual vino bien no comprar nada el día anterior), camisetas, botellas de agua, bolsas de deporte,...y la gente se vuelve loca comprando los últimos recuerdos de la carrera. Justo al lado de su stand, Zazzle empieza a regalar camisetas (camiseta en la pistola de aire, boooooom al cielo y la locura en la tierra) recordando un poco a la cabalgata de los Reyes Magos de mi pueblo en el que todos los niños nos peleábamos por los caramelos y sobretodo por los balones. Mira por donde, entre tanta pelea, una camiseta de una mano a otra, de una mano a otra, al final cae en las de mi fotógrafa (primera para la saca). Además de la pistola lanzacamisetas, Zazzle tenía una ruleta en la que te daban premios. Primera tirada, $5 (los canjeamos por una camiseta que el día anterior valía $20) y un magneto (mira que bien, para colgar las fotos del día anterior). Al lado de la ruleta, otro juego diferente, de nuevo $5 (otra camiseta, que después seguro termina de trapo de limpieza pero...) y ahora un pin. Después de canjear los vales por estas 4 cosas (que fue un rato largo) vamos otra vez al ataque (arrebañando!!!) porque me he encaprichado con la botella de aluminio para el agua (vale $8, pero igual lo saco gratis). Probamos los dos juegos y ahora ganamos otro pin, un abridor, una bolsa de deporte y $5 más. Cinco dólares con los que negocié (en EEUU se puede negociar todo, es como estar en el mercadillo) la botella de agua. Después de esto y otras tantas cosas, pulseras,... (con las que yo hice de Rey Mago para mis amigos) creo que la inscripción de $78 estaba amortizada.

En los últimos metros de la milla, los carromatos de comida y la fiesta, supongo que esta parte ya os la podéis imaginar, no es necesario dar mucha más información.

En resumen, mi primera vez ha sido una experiencia extraordinaria, desde el momento que entré a recoger el dorsal hasta la salida del Golden Gate Park para irme a casa a tomar una buena ducha. Espero repetir y pronto, a ver si encuentro algo antes de la media maratón, una 10K más tranquilita.

Nos leemos pronto.

Capítulo 12. Ya no soy virgen. Mi primera experiencia, mi primera carrera (2/3)

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Las cinco de la mañana, suena el despertador (como si hiciera falta, no he pegado ojo en toda la noche, ¡¡¡qué nervios!!!) y con los macarrones todavía saltando en el estómago me preparo mi desayuno habitual: el zumo y las tostadas. 

Después de la ducha despierto a mi fotógrafa (bueno, la saco casi a tirones de la cama para ser más exactos) y mientras miro el tiempo que va hacer (decido correr con pantalón largo y manga corta). 

Al poco tiempo, estamos los dos esperando el bus con otros diez corredores más. Llega el bus y está lleno de gente (6:10 am) y empiezo a darme cuenta que he cometido el primer error: mi idea inicial era disfrutar de la carrera, pero para ser sincero, escondido había un segundo objetivo: bajar de la hora. Pero viendo lo que ví en el bus, ya sabía que iba a tener que hacer peripecias para conseguirlo. El bus estaba lleno de corredores, Bob esponjas, plátanos corredores, indios, spidermans, batmans, todos los superhéroes habidos y por haber,... algunos con muy poca pinta de corredores (y menos ganas de correr) y todos localizados en el corral A (es decir, salían justo después de los corredores de élite). 
La carrera tenía varios corrales: Corral A (menos de 1h.), corral B (menos de 1:15h), corral C (menos de 1:30h), corral D, corral E y la marabunta. Cuando decidí en qué corral me metía, lo decidí con solo 4 entrenos, algo asustado porque iba a ser mi primera vez, basándome en los resultados de algunos conocidos del año anterior y sin querer entorpecer a nadie, así que me coloqué en el corral C (ERROR). Así que me iba a tocar quedarme bloqueado en la salida. 

A las 6:30 am ya estamos en la salida y el ambiente es alucinante. ¡Es un carnaval!, además de muchos atrevidos que iban desnudos (por el momento solo hombres). A las 6:45 am entro en mi corral con los demás gallitos y gallinitas, me hago las fotos pertinentes y mi fotógrafa me deja para verme en la meta. Quince minutos para que empiece mi primera carrera, caliento un poco y me pregunto qué coño hago ahí. Supongo que son las típicas preguntas tontas (porque en realidad estás deseando) fruto de los nervios. Cada vez estoy más nervioso y con ganas de empezar para que vayan desapareciendo porque el tema nervios me da pánico. Los que me conocen saben que en ese estado, mi estómago e intestinos se independizan del resto del cuerpo y mente y me suelen jugar malas pasadas. Aguanto el tirón y a las 6:55 am hay una primera cuenta atrás, empiezan a llover tortillas mejicanas y nubes de gominola del cielo. En dos minutos si nos hubiéramos tumbado en el suelo podrían haber hecho un burrito de 40.000 personas. La gente se empieza a excitar (no vi nada raro en los desnudos) y empieza la cuenta atrás final. Allí estoy con los pies pegados al suelo(debido a las nubes de gominola), después de que solamente dos meses atrás me diera por calzarme las zapatillas por primera vez (para correr), 13 sesiones de entrenamiento, 127 km (muchos de vosotros corréis 80 o más en una semana) pero con unas ganas tremendas de correr y disfrutar… y ¿por qué no? Bajar de la hora mi tiempo.
Los gallos y gallinas del corral C 
Dan el pistoletazo al corral C y empezamos a andar hacia la salida, intento poner el GPS y me llevo el segundo palo del día: el GPS no encuentra satélite (estamos en el centro financiero de la ciudad rodeados de edificios), miro alrededor y algunos tienen el mismo problema. Entonces hay que decidir entre volver atrás a la zona de calentamiento (donde no hay edificios) pero me voy a  mezclar con el corral D o tirar hacia adelante y olvidarme de tiempos y distancias. Opto por la última, sigo adelante y el reloj sigue buscando, buscando, buscando, buscando....y decido tirar de cronómetro. 

Me centro en la carrera pero es imposible correr, la gente va prácticamente andando y los que no, van bailando, haciendo fotos y me toca esquivar y empujar para poder progresar. Me pego a otro corredor y empezamos a correr por la acera. Veo a la distancia un espacio abierto, paro el crono y busco el gps, y el reloj sigue buscando, buscando, buscando,....vuelvo al crono pero ya es inútil, no llevo el control. 

Así se pasan los primeros kilómetros, esquivando gente, cambiando de ritmo para adelantar… Un desastre, ni mucho menos lo que tenía planeado y mucho menos disfrutando. Llegamos a la famosa cuesta de Hayes St. y la gente (ya con dorsales del corral B) va andando y jadeando, de nuevo me tengo que ir a la acera para poder seguir un ritmo y no quedarme clavado. Después de la cuesta, un par de manzanas de bajada y llegamos a Fell St., calle ancha en la que el panorama cambia un poco, menos batmans, spidermans, Homers Simpson,...y más pantalón corto, camiseta de tirantes y dorsales del corral A. 

A partir de este momento empiezo a disfrutar, cojo ritmo (no se si bueno o malo pero voy cómodo y progresando) y empiezo a escuchar a la gente animando, la música en vivo que ha colocado la organización... ahora disfruto y me rio con los disfraces (antes eran una pesadilla), alucino con los que corren descalzos... Ahora siento lo que la gente llama “la verdadera esencia de la Bay to Breakers”, supongo que correr rodeado de un ambiente algo atípico. Atípico habría sido no encontrar ninguna chica corriendo desnuda (posiblemente hubo muchas y yo peleando con el reloj no las vi) pero a pocos metros de entrar en el Golden Gate Park, me encuentro la primera, moviendo curvas, empapada en sudor...no quiero saber dónde llevaba el dorsal (menos mal que no me había puesto el pulsómetro). La paso y un poli (o más bien alguien de seguridad) me saca de mi fantasía (no porque fuera más atractivo que la chica) al darme cuenta que está pidiendo que se le muestren claramente los dorsales (para evitar los sin-registro en estos inicios de carrera). A partir de aquí me encuentro con más chicas desnudas, pero ya no sería lo mismo...así que yo a lo mío. 

Me pego a dos Elvis Presley que van corriendo y cantando y aunque me hubiera encantado seguir con ellos (había decido no llevar el ipod para “escuchar” la carrera) los termino pasando. En ese momento calculo que me queda algo menos de media carrera. Efectivamente, me cruzo con la señal de 5 millas (la primera que veo en toda la carrera) y decido ir a tope esos 4 últimos kilómetros. Se que voy más rápido pero ni idea a que ritmo, miro varias veces el reloj esperando que no hubiera pasado nada y me dijera distancia, ritmo,...¡menuda decepción!!!. 

Aparece la señal de 6 millas y sigo adelantando, adelantando, adelantando, todos con corral A y alguno de B y C. En esta milla se colocan los fotógrafos oficiales de la carrera cada 100 metros a diferentes alturas y ángulos y yo empiezo a sacar mi repertorio de poses (tienes la esperanza de comprar alguna hasta que te dicen el precio). Sigo a tope, milla 7, ya solo quedan unos 800 metros y casi que puedo ver la playa, en ese momento escucho “zapatillazos”. Un abuelo runner (unos 50-55 años) y supongo su nieto (unos 12-14 años) me pasan a toda pastilla. Empiezan los murmullos, no se si por el abuelo o por el nieto. 

Me llega el olor a playa, curva a la izquierda y allí estamos, la recta final. Empiezo a buscar a mi fotógrafa (menos mal que es alta) y la localizo fácil, está unos metros delante de la meta, pongo pose y me saca la primera, y me dice: “otra, otra…”, bajo ritmo y la segunda. Solo 10 metros para cruzar mi primera meta y miro el crono de la carrera 1:07h y algunos segundos. Cruzo la meta, saludo a los fotógrafos, cámaras y me voy en busca de mi fotógrafa oficial para celebrarlo. Descanso, un poco de agua, cambio impresiones con mi fotógrafa, estiramientos y nos vamos a la arena de la playa. 
Haciendo el gamba
Mucho más relajado, miro el resultado neto en la página de la carrera, 1:01:10h, con un ritmo medio de 5:06 min/km. Después de esto se te queda el cuerpo un poco raro, con sensaciones encontradas: satisfecho (muy contento, que quede claro) porque ni yo mismo pensaba hace dos meses en acabar una carrera de 12 km. Pero a la vez, un poco decepcionado por todo lo acontecido que modificó mis planes. Bueno también porque no vi ningún ciempiés (un grupito de 13 corredores enlazados entre sí. Supongo que estaban en el corral A y salieron a toda leche). 

Ha sido una experiencia preciosa y de la que he aprendido muchas cosas que indudablemente me van a servir para las siguientes. Parece que aquí termina la carrera, pero no, ahora empieza lo que la organización llama “la última milla” pero la gente llama “Bay to Breakers” o lo que es lo mismo, el fiestón del copón. La historia de la última milla la dejo para la próxima entrada porque si no esto va a ser infumable. Una cosa os adelanto, eché de menos los bocadillos de butifarra que se zampa el “abuelo runner”.

...TO BE CONTINUED

Capítulo 12. Ya no soy virgen. Mi primera experiencia, mi primera carrera (1/3)

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¡Llegó el día!!! Ya tenía ganas de sentir algunas de las sensaciones de las que muchos de los que me leen habláis y que bien resumía Marciano Durán en el capítulo 9.

¡Por fin llegó la Bay to Breakers 2012!!! Un cúmulo de sensaciones desde la pre- hasta la post-carrera y más allá. Quien catalogara esta carrera como una de las carreras que tienes que correr antes de morir llevaba razón. Pero antes de meterme en faena y hacer la crónica de la carrera propiamente dicha os quiero explicar un poco el día antes, La Expo. La verdad es que no tengo referencias y no puedo comparar con otras carreras americanas o españolas (no se si fue lo normal, mejor o peor, puesto que es mi primera carrera) así que todo fue novedoso y emocionante.
Bill Graham Civic Auditorium, San Francisco
Con esos rótulos de cines de hace unos cuantos años se presentaba el auditorio en el que iba a tener lugar la recogida de dorsales. Allá que vamos y nos dirigimos a los mostradores para recogerlo, abro el sobre y el mío es el 15730 (me gusta el número). Acto seguido, a por la camiseta adidas que regalan con la inscripción (bueno que he pagado). La inscripción me costó $78 (dorsal + camiseta adidas de algodón), algo cara (la organización se aprovecha del tirón que tiene esta carrera), pero que a larga como español que soy he amortizado con creces (nunca llegando al nivel de los chinos pero casi). Después de esto comienza la locura de los stands de las diferentes firmas que se encuentran allí (empezamos como dice José Mota, “arrebañado, arrebañando”). Pasamos por uno de los sponsors (volkswagen) y ya empezamos con dos muñequeras muy monas, pero a mí me gusta la camiseta técnica que regalan y aunque le caliento la oreja un rato a la chica no hay forma de conseguir una (y eso que tengo un VW). Seguimos mirando y mirando y el bolso de mi mujer empieza a llenarse de pulseras, zumos, barritas energéticas, yogures líquidos, toallas,...(volviendo a confirmar que los bolsos de las mujeres no tienen fondo, por eso luego encuentras de todo). Esa mañana ya íbamos bien desayunados así que pensamos que ya tenemos el material para después de la carrera (¡qué iluso!, ya veréis). Una vez finalizada la ronda de recogida de goodies, empezamos con las fotos. Los stands también ofrecían hacerte fotos digitales que luego te entregaban en papel. Fotos con diferentes fondos (Golden Gate, tranvías,...), diferentes marcas...(tengo casi más que el día de mi boda). Por cierto salimos muy monos (es lo que tiene tener a la familia tan lejos).

Antes de marcharnos llegó el momento estrella, foto, autógrafo y charla (5 minutitos, lo cual es bastante en un evento de este tipo) con Meb Keflezighi, medalla de plata en maratón en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (en 2008 no participó y este año estará en Londres). El poco tiempo que pude hablar con él, me pareció un tío muy majo. Se sorprendió de que fuera mi primera carrera y me dijo que trabajara duro para la media maratón (y que no me conformara con terminarla, que fuera a por el mejor tiempo posible). Yo lo pregunté por las sensaciones cuando estás en el podio recibiendo una medalla olímpica y él contestaba que es algo inexplicable que no se podía expresar. Le pregunté por su estado físico para los JJOO y me decía que en fase de ascenso para conseguir su mejor nivel. Después de hacernos la foto, nos deseamos suerte para nuestros futuros retos. Una experiencia muy bonita haber conocido y charlado con Meb.
Su lema: Run to win
Después de salir como en una nube de la exposición, si me dicen que me ponga el dorsal y me ponga a correr, salgo como un loco. Aunque pensándolo bien, si que salimos como locos, pero a zamparnos una buena pizza (pero con la cabeza en la carrera del domingo). 

...TO BE CONTINUED

Capítulo 11. La serie

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Sí, lo admito, lo he ido retrasando más de lo que debiera pero ya están aquí, hoy he hecho mi primera serie 12 x 400 m con 90 segundos de recuperación
Irremediablemente debe tomar protagonismo
El plan era hacer los 400 m en un tiempo aproximado de 1:35 min (ritmo de unos 3:57 min/km). Ya sabéis que mi objetivo final es terminar la media maratón sin preocuparme de los tiempos, pero si haces un plan de entrenamiento al final tienes que entrar en cuestiones numéricas. También comenté en las primeras entradas que me ayudaría de artículos, blogs, planes de entrenamientos ya publicados,... para hacer el mío propio. Por tanto, para mí también es un reto (como novato) dar con las condiciones adecuadas para mi estado físico y mental. Iré posteando los entrenos y como sé que hay algunos con muchos kilómetros a la espalda que se pasan a leer mis historietas, espero sus comentarios para saber si estoy en el camino correcto. 

Aquí os dejo la serie completa:

Un calentamiento de 3km: 5’57” - 4’22” - 5’08”

La serie 12x400 (rec 90”): 1’34” - 1’27” - 1’31” - 1’27” - 1’33” - 1’29” - 1’35” - 1’30” - 1’44” - 1”31” - 1’37” - 1’31”

Trote para ir relajando músculos (y llegar a casa) de 1.5 km: 10’01”

Hoy ha hecho un día un poco ventoso (me he acordado de esos que estáis en las islas) y se puede ver claramente en la serie cuando me tocaba ir en contra y cuando a favor del viento. En uno de los 400 m me fui hasta 1:44 min porque el viento era terrible. Yo creo que iba controlando fuerzas para llegar a todos los 400 m en buenas condiciones y aquí me dejé todas las reservas que tenía para los siguientes. 

Parece que ha salido una entrada más corta y técnica de lo normal (pensando en mis amiguetes que no son corredores), pero tengo la “anécdota”. Después del sufrimiento con la serie, una abuelilla me ha puesto una sonrisa en la boca. Os pongo en situación, llego al portal de casa, ella sale del edificio, nos cruzamos las miradas (ella me escanea de arriba a abajo...¿Por mis mallas?, ¿por la pinta que llevo con todos los artilugios?....nunca lo sabré) y después:

Ella: ¿Vienes de correr? ¿preparándote para la Bay to Breaker del domingo? (que informada está ella, ¿Por qué será?).

Yo: sí, entrenando un poco.

Ella: ¿La vas a correr desnudo? (jajajaj menuda picarona la abuela, me descoloca y no se si preguntarle si ella la ha corrido alguna vez, si la ha corrido desnuda, si le gusta ver gente desnuda o si le gusta ver gente desnuda correr). 

Yo: no, estoy buscando un disfraz.

y se marcha con un Good luck!!!.